Debe ser ese miedo que todos me han diagnosticado. Por que últimamente pseudofreudistas varios se han sentado a analizarme.
Estoy demasiado encabronada como para escribir, desperté perturbada, tuve un sueño extraño. Revelador quizás. (perhabs perhabs perhabs) No quiero hablar de él. Me gustaban los payasos hasta anoche. Me gustaba como era yo, hasta hace unos días.
Queridos Pseudofreudistas:
Yo no le temo a la soledad. No tengo una dependencia. Y no, no me hace falta amor de mi padre. Váyanse a la chingada.
¿En que momento el individuo a querido soledad? ¿En que momento la abstinencia fue recomendada? ¿Y por que estoy justificándome con ustedes?
Yo tengo las manos sucias, el alma enferma y el corazón bien herido. ( En el sentido de lo bueno no de lo mucho) Por que no recuerdo un dolor, no tengo una nostalgia del pasado ni voy vaciándola a lagrimas. Yo no tengo desamores, tengo amores viejos.
Los poemas de mis otros deben parecerse mucho, es cuestión de no notarlo nada más. Es cierto, no conozco el “duelo” y la tanatologia me parece inútil, yo no he velado la muerte de nadie, ni me he vestido de negro desde hace muchos años. Pero ¿cual es la situación negativa ante esto?. Piénselo bien, tómese su tiempo.
Yo no necesito olvidar a nadie, yo todo lo he vivido con quien lo he querido vivir, y es algo que quiero recordar para siempre. Por que “seré lo que usted quiera que sea” y véame mal si quiere. Pero en todas estas muertes no lloradas me la he pasado muy bien. ¿ No acaso en la búsqueda de la felicidad estamos todos? ¿Que le perturba de mi forma de encontrarla? Tal vez que no la encuentre. Pero eso es precisamente lo que me tiene sin cuidado.
A todo esto…váyanse a la chingada. Y si ..estoy volviendo a empezar. Y pretendo complacerlos haciendo las cosas bien, esta vez no tendrá que venir analizarme. Al final “otro” lo agradecerá. :)