¿Será cierto eso que me acaban de publicar en Facebook? “No trates de cerrar ciclos, los ciclos son círculos, por lo tanto son infinitos.”
Etiquetas en las redes sociales que incomodan veintidós años de emoción por la cosa esta de “cerrar ciclos” , nada me emociona más que terminar algo, me habla de lo que se viene, de que tu vida esta entre un hoy y mañana, a 24 horas de que mañana “sea otro día” Pero a la gente le vale mierda como crecí, por que se aseguran de postear lo insignificante de proponerte, desear, querer cambiar, querer empezar de nuevo, remediar, olvidar y todo eso en lo que los ingenuos fervientemente creemos.
Estoy cruda de shots de mezcal y tequila, vino y cerveza, me duele la cadera ya no soy la misma bailando, anoche me percate mientras al ritmo de “búscate una chica una chica yeah yeah” pensé en mi inhalador, en que debí comprar esa oferta de Salbutamol,dormí en una casa donde la familia había llegado de visita y las cobijas no eran suficientes, desperté con alergias por el gato que mordisqueaba el sillón donde dormía con ella, ella que se ha pervertido y decepcionado tanto como yo, a la que tanto amo y espero que no se enamore de nadie, por que puedo quedarme sin un hombre para toda la vida, pero no sin ella. Tengo una gripe fatal. (Nota importante: No tengo cruda moral, por que a pesar de lo acostumbrados que los tengo, no vuelvo a acercarme a nadie. Tengo asco de todos.)
No acabé de limpiar mi cuarto, mi ritual de cada nuevo año, ya es hora de bañarme, este año definitivamente no esta acabando como todo los anteriores, este año culmina un tanto cuanto patético, como de mujer de veintitantos, sin novio, peor, sin él. Este año termina con una bendición tangible, nueva, extraña, un ser humano que vino a arrancarle la cabeza a todos los niños, un cuadro Heródico, me dan ganas de llorar con sonrisa cuando hablo de él, cuando hablo con él, es un pedazo de todo lo que viví y de lo que ya no me acuerdo, verlo sonreír es jugar con mis hermanos a las almohadas una Navidad del 95. Elian esta aquí y no se que vaya a pasar con esta familia que una vez fue de cinco, me asusta, pero me siento preparada. Este fue mi último año en la escuela, ya hace mucho que termine las materias, pero este año fue el último que me senté con la tranquilidad de un estudiante que fuma esperando una hora, de la vida, de la clase, de la quien sabe que cosa sin importancia. Y para eso no se si estoy preparada.Este año termina con una pareja que la vida ha tenido que separar, he visto lágrimas, he visto optimismo, yo no se que tan miserable sería mi vida sin esos dos amantes, a distancia. ¿Felices los 4? No, felices los nueve. Me preocupa que la pequeña crezca, yo no tengo nada que enseñarle, yo todo lo hago mal, errores placenteros, pero errores al fin. Yo todo lo que tengo para ella son oraciones, y espero le lleguen por que si algo un día le sale mal es mi culpa, es mi culpa por completo. La amo tanto que siento que todo lo que este año la ha lastimado me ha roto las rodillas de un minuto a otro. Y ellas, ellas también cuentan, las quiero aquí hasta que ninguno de nosotros quede en la tierra. No me dejen niñas.
Es tarde, vámonos con este año al que no precisamente llamaría maravilloso, desde el 2010 se han encargado de hacerme crecer tanto y este no fue la excepción. Me llevó todo lo que leí, lo que vi y lo que viví y espero con el corazón abierto el 2012. Por que mi profecía es que el mundo se va atascar. ¡Feliz último día del 2011!
