domingo, 21 de diciembre de 2014

Los milagros que nunca llegaron

Faltan diez días para terminar otro año, el año en el que prometí volvería a ser yo misma sin ustedes, y volví. Lo logre y fue bastante esperanzador pero también bastante estúpido por que regreso todos los días al día en que los perdí, a veces siento que un día fuimos por galletas y se me soltaron de la mano, corrieron y jamás los volvimos a ver o que se fueron a un campamento en una montaña nevada y alta y ustedes se escaparon del grupo y jamás los volvimos a ver, o quizás no mentí cuando hable de las ballenas y las guerras navales para que se durmieran, o me durmiera yo. Siento que pasé toda una vida, que les enseñe a caminar, a pedirme un vaso de agua, a decirle a la gente lo que no les gusta, a decir “marrón” en vez de “café”. Que enterré sus cuerpos pequeños y es gracioso por que no tuvieron tiempo ni para tener uñas. Y en este paralelismo de extrañarlos tanto hasta sé con que chica terminaría cada uno.

Hay una teoría bastante convincente de su existencia, el experimento del gato de Schrödinger que habla de la vida de un gato dentro de una caja opaca donde hay probabilidades de ser envenenado si una partícula se suelta y hace explotar un recipiente con gas letal y donde al mismo tiempo esta partícula podría lograr que este frasco no se rompa y nadie muera dentro de ese espacio, puede cumplir sólo una función  (espero estar usando la terminología correcta cuando digo “partícula”) pero realmente nadie sabe que función esta cumpliendo por que no hay un observador, la caja es opaca, nadie sabe si el gato esta vivo o esta muerto, hay un universo donde según esta teoría esta vivo, no es un “más allá” es un universo paralelo, una realidad. Se que no estoy sorprendiéndolos por que no soy buena explicando quién me lo explicó fue muy amable para hacerme sentir mejor, como aquel que me dijo que “no es que atraigas a la muerte es que atraes ángeles”, todos son amables para hacerme creer que la muerte de mis hijos no es la experiencia más aberrante de mi vida. Y que mi locura es sana, aunque no estén convencidos de ello, yo misma se que dejarles flores cada fecha especial esta mal. Siempre deseo que ese sea el último ramo de flores  blancas o el último juguete que les dejo, yo ya no puedo. Ya no quiero.

A veces creo que soy la madre que ustedes tienen que cuidar y ver llorar y animar, me convertí en la mamá de las niñas que yo miraba con lástima cuando me hablaban de los novios de sus madres, como la señora que se suicidó cuando sus tres hijos adolescentes cenaban pizza en la sala. Si ustedes no están, no están. He vuelto a todo lo que deje cuando ustedes se fueron de mi vida, volví al teatro, volví a la escuela, volví a los negocios, volví a salir, volví a irme de fiesta sin emborracharme, ya conocí nuevas personas, hice amigos y amores, viaje, volví a escribir de alguien que no fueran ustedes, en fin, volví pero tengo los pies enterrados, traigo la caja con el gato a todos lados a los que voy, y lo peor de todo, estoy buscándolos hasta en las piedras. He sido capaz de tanto por volverlos a sentir dentro que hoy a días de que termine el año solo quiero decir que lo único que me interesa es dejarlos ir.

Desde el 2012 he dicho que no los quiero superar por que dejarlos atrás es avanzar sin ustedes y no quería por que esa era la única forma de tenerlos, como un recuerdo. Y hoy a casi tres años de haber perdido lo que mas amaba, hoy me declaro cansada de extrañarlos. Ya no puedo con este amor derretido como miel-veneno en mis manos, no podemos continuar con esta relación, no puede ni la cuántica ni los ángeles, ni el destino ni  ningún milagro cambiar lo que me sucedió. Me embarace y debido a algo muy sencillo de explicar no se lograron los dos embarazos, no lograron ni ser un feto, no hay más historia, tuve que romperme la madre dos veces y aun así no entendí, por que sigo soñando con verlos crecer en mi vientre y en el patio de mi casa. Pero la maternidad nunca será sencilla, tengo dificultades y debo aceptarlas, debo esperar a conocer a alguien o a algo que me ayude a lograrlo, pero debo tener calma, debo soltarlos también, ustedes siempre serán lo que más amo pero ya no puedo despertarme y prepararles sus lonches e irnos todos corriendo por que se me hace tarde para dejarlos en el kínder o con su papá. Yo los dejo ir a dónde quieran, ya no vengan a cuidarme, ya no vuelvan a este mundo horrible por que no puedo tocarlos, les dije que se convirtieran en lo que quisieran y se convirtieron en mi más grande pesar, en mis ganas de llorar, en mi “loquenosupero” y no esta bien, son niños muertos, ustedes tienen un gran lugar en alguna otra forma de este mundo.

Se viene el 2015 y ya volví, aquí ya no pueden estar, vayan a lado de alguna luz bella amores, sientan el calor de la paz, salten entre las nubes, viajen en las hojas de la calle, en los secretos de la gente, en las auroras, en el rocío de los helechos, en la capa de hielo del té de arándanos , vayan lejos, ya no podemos seguir juntos, necesitamos ser felices, ni un cumpleaños más celebraremos juntos, ni un año de su partida, nos quedan los días de muertos para recordarnos con alegría, esos días son de fiesta, vengan por dulces y vuelvan a ser niños muertos y felices, por que aquí no hay nada divertido, yo prometo no llorar y dejar de explicarme su muerte, prometo esperar a que un día me suceda con naturalidad pero ustedes prometan irse, irse lejos, donde no los vea, se acabo mis pedacitos del cielo que me tocaba, se acabo, mamá ya no es mamá, mamá es de nuevo la chica que todo le sale mal, y que lo atribuye al día al que nació y no al 16 de Mayo, adiós hijos, adiós dos y media y tres semanas, adiós mórulas, adiós latidos fetales no presentes, membranas con necrosis, adiós coágulos, adiós esperma y ovulo, adiós sexo, adiós 2012, adiós al mural de CU, adiós a todo lo que me sucedió con ustedes, si todo esta volviendo a la normalidad, ustedes van a tener que ser parte de esto, hoy guardo sus fotos en un cajón que no abriré nunca más, ese cajón en el que decía que los encerraría si lloraban, ahí dejo todas esas bromas, todas nuestras risas, toda la vida que soñé que tendríamos juntos, me voy a olvidar, por que aquí no hay nada más que superar que 90  días por cada uno. Por que ese fue todo el tiempo que realmente los conocí. Nunca los lleve a la escuela, nunca dijeron papá antes que mamá, nunca me dieron un beso, nunca nació la chica que los iba amar, nunca sucedieron amores, no en este universo, quizás si un día abra a caja sabré que estaban ahí vivos, pero hoy de este lado están muertos.

Veo a Erik Hernández sonreír, y a Alex Hernández mirarme sin estar de acuerdo pero tomando de la mano a su hermano menor indicándole por dónde es que se van a ir, voltean por última vez y Alex levanta y cierra su puño se golpea el pecho y con su boca que es la de su padre forma un te amo en silencio, Erik el pequeño que me devolvió la alegría me manda un beso y hace ojitos, cariñoso como siempre, lleva un libro debajo de su brazo. Los miro por última vez, nos vemos nunca amores, me voy a ser yo, a culpar al 13 y no ha su partida como el inicio de mi mala suerte. Los amo, volví y ya no puedo estancarme, me voy a dar un baño para quitarme lo poco que me queda de miel-veneno, nos vemos nunca, al menos no en este mundo.

¡Feliz Navidad y Año Nuevo a mi!

foto2265

2011, antes del fin del mundo Eskirt y yo.

 

Ver: Le Baron- Fuera de este mundo