lunes, 15 de marzo de 2010

Homo Nunca Nunca.

-No debe ser tan difícil tomarse una taza-

Se comentaba mientras situaba  oníricamente su día en aquella tarde, tenia las vendas adornándole el cuerpo aun, pero le parecía que le quedaba bien el tono sobre su piel. Podía beber solo una taza, sin trucos , sin espejismos…sin mucha azúcar.La belleza seria nula. El intento muerto. Y se levanto de su duda, para vestirse con la decisión.

Se limpio la sangre de colores que embelesaba  a las bestias . Era temprano aun. Pero lo días de estos tiempos duran entre 17 y 19 horas. Y ya habían transcurrido trece de ellas , no quedaba mucho. La suspensión del tiempo entre el calor no tendría lugar esta noche. Solamente una taza..fría de café. Llegaría ,buscaría una mesa cerca del hombre del la voz delgada y cantaría en silencio  hasta que le sirvieran..latte cajeta…y se iría.Sin rozar si quiera el error.

Dibujo un poco de brillo en la boca del diablo, la hacia angelical.Pensó en su cabello que se enredaba en las sabanas y sonrió lentamente para que nadie notara la velocidad con la que le alegraba ser “eso”.Había estado contabilizando sus uñas , temía que esta vez en verdad estuviera destrozándose, como en su sueño, había ardillas , no podía significarse otra cosa. Reviso con la poca luz de noche sus recuerdos. Había un álbum de todas la puertas que abrió, de como salió sigilosamente una  mañana.Esa ultima olía almendras..era cierto eran contrariados…como lo había leído ese mes de mas de treinta y dos días. Tomo la bicicleta hogar de arañas…

(recordó que jamás le habían enseñado a manejarla.Que esa tarde en la que quedo…tuvo que irse a trabajar y nada parecía mas triste en esos años..se había puesto el vestido rojo que alcanzaba a cubrir el párvulo momento y coloco en una graciosa hilera  los artefactos lúdicos…esa tardé papá le enseñaría andar en bicicleta…nunca llego.)

Decidió ir caminando estaba lejos…pero tenia horas de sobra.Cuando entro al Café donde tiempo otras una mujer le había adivinado la vida.

( le dio la vuelta a su café y dejo que lentamente algo se dibujara en la servilleta, sonrió y dijo esta justo lo que querías ver…y me asome y no había formas humanas…no había nada..solo el letrero del café parpadeando y los últimos estertores de la lluvia afuera.)

Le ofrecieron una ultima mesa , pero decidió esperar por una.Imagino a Martín Santomé sentado en esa mesa..mirando..esperando que algo sucediera . Ella quería esperar también.Cuando estaba apunto de sentarse recordó que había dejado las luces encendidas , algo hirviendo en la cocina , la llave de la regadera abierta , la cafetera encendida, una llamada en espera , la alarma encendida , una lectura en la mitad del capitulo, la ropa sucia mezclada con la limpia , su perro con hambre , el día incompleto… y trato de pensar en mas pretextos que sumados llegaran a uno importante.

Se levanto, vio a la Señorita Avellaneda con un periódico en la cabeza y  sus tacones azotándose en los charcos.La vio correr ..huir d la lluvia.Ella la siguió…corrió también.Pero no huía d la lluvia…huía d lo que podía pasar si se tomaba ese latte cajeta…huía de ella misma.

No hay comentarios: