viernes, 25 de junio de 2010

Siete Treinta y Nueve a.m.

DORMIDA Me duele inefablemente todo ,tengo las uñas reventadas de los pies, en las plantas un montón de hojas secas , los tobillos adornados de cuerdas. Subo y las piernas están completamente rotas, el rompecabezas de mi cuerpo esta por todo este cuarto. La espalda esta cansada de cargar conmigo.El pecho me duele , no he podido respirar.Los brazos están cansados y el cuello tiene un mensaje para descifrar entre la urticaria. Me pesa la boca de piedra. No huele a nada, a nadie. Me saque los ojos esta mañana . Descompuesta.Descompuesta. Descompuesta Pero lo que mas me duele es la cabeza , ha girado toda la noche en la calle.Me duele el alma. ¿Qué es el alma? No tengo mas remedio que esta muerte clara y lenta. Arañándome  las paredes del encierro y bebiéndome esta nostalgia puta. Yo no tengo ganas de nada hoy. No tengo ganas de pintarme las uñas , de quitarme una a una las hojas , desenredar las cuerdas, pegar mis piernas. De quitarme de mi espalda, de respirar o de bajar mis brazos. No me importa la urticaria ni la sed que tengo.Oleré cenizas y me arrancare los cabellos y después veré pasar mi cabeza. Por que ahora que estoy descompuesta puedo ver con estos ojos que me arranque, que no tengo absolutamente nada. Y me entretengo toda la noche entendiéndolo. Es temprano y no hay ruido en esta casa de mudos, no hay sinfonías, todos saben que son las ultimas mañanas. Necesito seguir escribiendo. Por que lo único que esta bien de mi son mis dedos, no he querido romperlos. Cuando baje alguien y me pregunte que tengo voy a darle con un palo en la cabeza – Nada no tengo nada –.No hay remedios ni tés para estos casos. Me unto metáforas y me he tomado un frasco de palabras ,sobredosis poética, yo no tengo miedo este es mi cuerpo, tómenlo , cómanlo, bébanlo, este es el cáliz de mi sangre.

 

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